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‘¿Cuáles son los síntomas?’, ‘¿Hay una cura?’ y otras preguntas sobre el virus

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2020-04-13 10:10:12

A medida que el coronavirus continúa extendiéndose por todo el mundo, las noticias llegan a un ritmo rápido y furioso. Pero no dejes que la avalancha de información te haga entrar en pánico por tu salud y la de tus seres queridos.

“El mantra es: ‘Mantén la calma y sigue adelante’”, dijo la doctora Marguerite Neill, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad Brown.

Aquí hay una lista de preguntas frecuentes sobre el brote de coronavirus y sus síntomas.

Los síntomas comunes de esta infección incluyen fiebre, tos seca, fatiga y dificultad para respirar. La enfermedad causa lesiones pulmonares y neumonía. Algunos de estos síntomas también se presentan en la gripe, lo que dificulta su detección, pero la secreción y la congestión nasales son menos comunes en este caso.

Los pacientes también pueden presentar problemas gastrointestinales o diarrea, y Neill dijo que estamos descubriendo diferentes síntomas a medida que avanzamos. La mayoría de las personas se enferma de cinco a siete días después de la exposición, pero los síntomas pueden aparecer en un mínimo de dos días o un máximo de catorce.

En algunos casos, las personas que parecían estables empeoraron de salud en la segunda semana; cualquier persona infectada necesita ser monitoreada con atención.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) dicen que, si gozas de buena salud en general, pero presentas los siguientes síntomas, habría que buscar tratamiento con urgencia.

Si crees que estás enfermo del nuevo coronavirus, primero puedes ayudar a proteger a tus seres queridos y a tu comunidad quedándote en casa, excepto para recibir atención médica. La guía actual de los CDC recomienda que llames a un servicio de atención médica si notas síntomas y…

  • Vives o has viajado a un área donde se sabe que hay un brote de coronavirus, o
  • has tenido contacto cercano con alguien que ha viajado a una zona con un brote, o
  • has tenido contacto cercano con alguien infectado

No te vayas corriendo a la sala de urgencias, lo más probable es que esté llena de gente muy enferma, así como de empleados y médicos con demasiado trabajo.

Cuando llames a tu médico, él o ella te aconsejará si debes ir. Si lo haces, llamar con antelación ayudará al médico a prepararse para tu visita y a evitar que el virus se contagie a otras personas en el consultorio. Asegúrate de usar un cubrebocas cuando vayas a ver al médico y cuando estés cerca de otras personas. Si no tienes uno, puedes improvisar un cubrebocas con una bufanda o una camiseta.

Los CDC también sugieren que evites utilizar el transporte público, los servicios de transporte compartido y los taxis, y que te alejes de otras personas y animales en tu casa lo antes posible. Eso significa no dejar que nadie entre a tu habitación e, idealmente, no compartir los baños. Otros deben permanecer a más de 1 metro de distancia de ti y evitar el contacto con cualquier superficie en la que puedas haber tosido o tocado, incluyendo perillas, platos, tazas y toallas. Desinfecta el entorno tanto como sea posible.

Es muy posible que incluso si tienes el virus jamás te hagan la prueba. Esto es muy frustrante para las personas que tienen síntomas y desean saber si deben aislarse y advertir a sus amigos que posiblemente hayan estado expuestos.

Sigue los mismos pasos mencionados anteriormente si crees que tus hijos, o cualquier otra persona de tu hogar, puede estar infectada. Los niños infectados del nuevo coronavirus tienden a presentar síntomas leves o ninguno, y no está claro con qué facilidad transmiten la enfermedad a los demás.

Los pacientes de alto riesgo deben consultar a sus médicos tan pronto como tengan síntomas. Un médico que conozca tu situación puede ayudarte a navegar el sistema y aconsejarte cómo y cuándo buscar tratamiento. Entre los pacientes de alto riesgo se incluyen los adultos mayores, así como las personas con asma o enfermedades pulmonares o con antecedentes de neumonía, enfermedades cardíacas, enfermedades renales, diabetes, un sistema inmunitario comprometido debido a una enfermedad o a un tratamiento farmacológico, o una persona que haya recibido un tratamiento contra el cáncer recientemente.

El coronavirus parece ser más mortal que la influenza estacional y bastante contagioso. Las primeras estimaciones de la tasa de letalidad por coronavirus en Wuhan, China, donde se originó el brote, han sido de alrededor del 2 por ciento, mientras que la influenza estacional, en promedio, mata a alrededor del 0,1 por ciento de las personas que se infectan. Pero parece que a los niños les afecta más la influenza.

Por el contrario, la influenza de 1918 tuvo una tasa de letalidad inusualmente alta, superior al 2 por ciento. Como era tan contagiosa, esa gripe mató a decenas de millones de personas.

El nuevo coronavirus parece propagarse con mucha facilidad, especialmente en espacios confinados como casas, hospitales, iglesias y cruceros. Al parecer, se propaga a través de gotículas expulsadas en una tos o un estornudo que se quedan en el aire y en las superficies.

El hecho de que una superficie parezca sucia o limpia es irrelevante. Si una persona infectada tose y una gotícula cae sobre una superficie, alguien que luego toca esa superficie puede enfermarse.

Un estudio de otros coronavirus encontró que permanecían sobre metal, vidrio y plástico de dos horas hasta nueve días. Pero hay buenas noticias: el virus es relativamente fácil de destruir con cualquier desinfectante o con cloro.

Las gotículas pueden depositarse en los guantes de látex. Algunos expertos sugieren usar guantes de tela o cuero que absorban las gotas y sean lo suficientemente voluminosos como para desalentar el contacto con la cara.

Alrededor de 80 por ciento de las personas infectadas con el nuevo coronavirus tienen síntomas relativamente leves. Pero un 20 por ciento de los infectados se enferman de gravedad y alrededor del 2 por ciento de los pacientes en China, donde hubo muchos casos, la enfermedad resultó mortal.

La enfermedad puede afectar gravemente a adultos de todas las edades. De acuerdo con un informe de los primeros casos reportados en Estados Unidos, también los adultos jóvenes y saludables pueden desarrollar síntomas severos que pueden requerir ventiladores y otros cuidados. Estos pacientes tienen más posibilidades de sobrevivir mientras que las personas delicadas y mayores con otras condiciones previas, como diabetes o enfermedades crónicas, enfrentan mayores probabilidades de morir a causa del virus.

Todavía no se sabe. Se trata de un nuevo virus y se cree que todos son susceptibles de contraerlo.

La transmisión de la influenza disminuye cada año durante el clima cálido y el coronavirus SARS surgió en el invierno y se eliminó para junio del siguiente año. Pero el SARS no fue derrotado por el clima sino por estrictas medidas de contención. Los cuatro coronavirus leves que causan resfriados comunes siguen circulando durante el clima cálido y causan “gripes de verano”.

Durante las pandemias de gripe de 1918 y 2009 en el otoño volvieron a surgir olas del virus.

No existe un medicamento antiviral aprobado para el coronavirus, aunque se están probando varios. Por ahora, los médicos solo pueden recomendar los remedios habituales para cualquier enfermedad viral: reposo, medicamentos para reducir el dolor y la fiebre, y líquidos para evitar la deshidratación.

Los pacientes con coronavirus que padecen neumonía quizá también necesiten oxígeno y un respirador artificial si empeoran sus problemas respiratorios. Algunos pacientes que parecen estar bien sufren un deterioro extremo de salud en la segunda semana de enfermedad.

Una vacuna experimental para el coronavirus tal vez esté lista para ser probada en humanos en unos pocos meses. Pero incluso si es aprobada, pasará mucho más tiempo, al menos un año, antes de que esté disponible para su uso generalizado. Mientras tanto, los expertos instan a la gente y a sus hijos a vacunarse contra la gripe.


Con información de New York Times